18.6.12

El contacto entre los hombres -la sociedad en general- no sería posible sin la utilización repetida de los mismos adjetivos. Que la ley los prohíba y se verá en qué ínfima medida el hombre es un animal sociable. De inmediato desaparecerán la conversación, las visitas, los encuentros, y la sociedad se degradará hasta quedar reducida a relaciones mecánicas de intereses. La pereza de pensar ha dado lugar al automatismo del adjetivo. Se califica de igual manera a Dios y a una escoba. En otro tiempo Dios era infinito; hoy es asombroso.  (Cada país expresa a su manera su vacío mental).


E.M.C.